El peligro del plástico reciclado

Los juguetes de los niños es otro de los grandes focos de preocupación en relación con los plásticos por la gran vulnerabilidad de los usuarios, entre otras cosas.

Los niños se llevan los juguetes a la boca chupándolos y mordiéndolos y por tanto su contacto con todos los componentes de los juguetes plásticos es mucho más estrecho.

Los juguetes están regulados en Europa por la Directiva 2009/48/CE, que determina los tipos de análisis y pruebas a los que deben de estar sometidos por sus posibles riesgos químicos, físicos, mecánicos, eléctricos, de inflamabilidad, higiene y radiactividad. Esta directiva prohíbe que los juguetes contengan sustancias previamente clasificadas como CMR, es decir, cancerígenas, mutagénicas y tóxicas para la reproducción.

Una particular preocupación presenta los juguetes fabricados a partir de plástico reciclado, concretamente de plástico reciclado procedente de componentes electrónicos.

Los desechos electrónicos contienen compuestos de bromo que se utilizan como retardantes de la llama en los equipos electrónicos. Estos compuestos incluyen los éteres difenilo polibromado PBDEs, como el OctaBDE y el DecaBDE. Estas dos sustancias son especialmente importantes porque a pesar de que sus daños sobre la salud son bien conocidos siguen estando permitidos en los artículos de consumo hechos de materiales de desecho reciclados en la Unión Europea.

Los PBDEs están prohibidos según el Convenio de Estocolmo ya que son Compuestos Orgánicos Persistentes (COPs), pero la UE junto con otros 5 países los permite en los compuestos reciclados. Así que nos encontramos con que los juguetes que supuestamente están creados para desarrollar sus capacidades motoras y su capacidad intelectual están afectando precisamente a éstas. Este es el caso de los cubos de Rubik que se ha detectado que contienen tóxicos químicos.

Los riesgos para la salud que presentan los compuestos PBDEs son varios, entre ellos el importante riesgo de disrupción endocrina con especial afectación a la función tiroidea lo cual afecta al cerebro en desarrollo creando daños neurológicos a largo plazo, entre ellas el déficit de atención e hiperactividad. Los retardantes de llama bromados en general son también tóxicos bien conocidos para las células humanas y tóxicos para la reproducción.

Por tanto si muchos de estos juguetes estuvieran hechos de plástico virgen en lugar de plástico reciclado sí que les aplicaría la legislación europea sobre COPs, y no podrían ponerse en el mercado. Pero debido a que la legislación europea permite cierta presencia de compuestos PBDEs en el plástico reciclado nos encontramos con que hay juguetes reciclados en el mercado con componentes tan tóxicos como éstos.

Estas lagunas legislativas están motivadas por los objetivos del reciclaje que ignoran las consecuencias de la contaminación de los nuevos productos reciclados, continuando con el legado de las emisiones contaminantes. Por ejemplo en el caso del OctaBDE y el DecaBDE la legislación europea sólo permite su presencia en 10 partes por millón en los plásticos nuevos, frente a las 1.000 partes por millón permitidos en su versión reciclada.

Fuente https://contaminantesambiental...